lunes, 28 de noviembre de 2011

LOS DERECHOS SE CONQUISTAN



Decía Noam Chomsky, lingüista, profesor y militante de la izquierda intelectual norteamericana, doctor honoris causa de una treintena de universidades, entre ellas las de Londres, Chicago, Georgetown, Buenos Aires, Columbia, Pisa, Harvard y Nacional de Colombia, que…, "La democracia participativa presupone la capacidad de la gente normal para unir sus limitados recursos, para formar y desarrollar ideas y programas, incluirlos en la agenda política y actuar en su apoyo. En ausencia de recursos y estructuras organizativas que hagan posible esta actividad, la democracia se limita a la opción de escoger entre varios candidatos que representan los intereses de uno u otro grupo que tiene una base de poder independiente, localizada por lo general en la economía privada”.

Pues bien, ese pensamiento se puede desarrollar al margen del paraguas de la administración que corresponda o, como en el caso que nos ocupa, a través de lo que pretendía el espíritu de la Ley 57/2003, de medidas para la modernización del gobierno local, que era establecer unos marcos estables y plurales para que los ciudadanos participasen en la cogestión de la cosa pública y que en todo caso corresponde a los agentes sociales sin distinción alguna. La mencionada ley no prevé que en los distritos participen como vocales personas en nombre de los partidos políticos y sin embargo en los reglamentos aprobados los clavan digitalmente como elementos para abortar la voluntad de los agentes sociales, imposibilitando la pluralidad independiente que debe tener cualquier foro democrático.

En un artículo anterior titulado “se hace camino al andar“se solicitaba de los partidos políticos, sean gobierno u oposición, la modificación de la composición de las denominadas juntas municipales de distritos, de tal forma que se eliminasen la participación política de esos foros y fuesen sustituida por una mayor presencia y representación de los agentes sociales, lo que implica una mayor diversificación o pluralidad de la participación ciudadana. Con todo, no ha servido de nada porque ninguno de los partidos políticos presentes en el citado pleno ha tomado la iniciativa para que los ciudadanos tomen el lugar, la representación y la palabra en los asuntos que le corresponde por derecho propio en su barrio, en su zona, en su distrito.

Pero si los partidos políticos presentes en el pleno, por distintos intereses o porque sencillamente no saben ejercer el contrapoder, no apuestan por la ciudadanía, la pluralidad, el debate y el consenso que es el único camino democrático para aportar las  ideas que suponen la riqueza y los avances colectivos en cualquier proyecto o crecimiento necesario para una ciudad. Los agentes sociales parecen no saber que los derechos en un estado democrático, no se conceden sino que se conquistan, por lo que no deben esperar a que se le otorguen como en el pasado sistema político y es por ello que son los llamados a cambiar las situaciones que no nos gustan, como es el caso que nos ocupa, pues todo dependerá de las fuerzas que nos acompañen en el proceso. Salvo que, hoy al igual que el ayer, formemos parte de un circo para el esparcimiento de los señores de una determinada casta política. En todo caso debemos saber perfectamente que la participación, como derecho social independiente, plural y democrático, en esas oficinas territoriales vienen prostituidas o viciadas desde su raíz reglamentaria.

Los agentes sociales en general y particularmente el nuevo presidente del faycanato debe tomar parte activa en esta iniciativa para explicar la situación y composición de las discutidas juntas municipales de distritos, a las asociaciones vecinales, e instarles a que no participen en esta tramoya propia de caciques medievales necesitados de bufones  para darle el barniz democrático a unos foros que sólo son un reflejo de los partidos políticos.   

Si empezábamos con una de las citas de Nom Chomsky con su concepto de la participación ciudadana, queremos terminar con otra cita política del escritor alemán Bertolt Brecht, sobre lo que opinaba de aquellos políticos que no están a la altura de las circunstancias, decía en “el analfabeto político” que…, “el peor de los analfabetos, es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto (judías o frijoles), del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola

Me llamo Alejandra y soy administradora de un directorio web/blog y me ha gustado mucho su sitio.

Me gustaría contar con su sitio en mi directorio, a cambio solo pido un pequeño enlace a mi página de películas, ¿Qué le parece la idea?

Mi correo es: ale.villar@hotmail.com

Un beso! y SueRte con su BloG!

Perséfone dijo...

Me han paecdo muy buenas las dos frases que has escogido para ilustrar, de algún modo, tu entrada.

¿Qué más se puede añadir a lo que tú has dicho?

La verdad es que soy incapaz de comprender por qué nos hallamos aún sumidos en esa especie de letarno que a lo único que nos lleva es a conformarnos con las migajas que, como bien dices, nos van concediendo de cuando en cuando.

¿A qué esperamos para conquistarlo?

Me gusta tu blog.

Un saludo y feliz 2012 :)